jueves, 14 de abril de 2016

Diario de LuzMa (14 de abril 2016)



Usted camine simplemente -luego de, antes de, en medio de, mirando, alucinando, viendo, caminé dije con un canto casi Gregoriano pero hablando del volumen, Oh, no escucho bien el canto aquel —me corto las venas-. Pero volver al Parque de Barranco no era necesario o sí?, y eso lo sabe el canto, seguro que por eso “aquí nadie ha de morir”, imagínate con este calor. ¿Qué sabes tú, mujer lo que dice el Parque?
El Parque está vacío pero lleno.
Tiene luz por todas partes y encima están regando y una tiene que saltar por el agua de las mangueras, en el piso, ando en zandalias, por eso, y por otras cosas, hay que tener cuidado no vaya a ser que me caiga, le pedí al muchacho de la escoba (del agua) que me ayudara sacando el agua de mi camino, fue algo raro, claro,,, de pronto me sentí… sin palabras… y él lo hizo, sí, me abrió el camino, tantos charcos –(díos mío me hundo)- para poder pasar aquel estadio y seguir, y sin resbalar y continuar ¿Usted, me puede ayudar a pasar? la escoba, el agua, el señor. Pasé y pisé. No era fácil pasar ese río. De la pista. Dejar a Javier no ha sido fácil.


(Diario de Luzma)


Barranco,14 de Abril, 201






jueves, 31 de marzo de 2016

Espíritus de paso...



 Somos espíritus de paso, cuando estés al borde de la Chiripiolca recuérdalo. ¿Quién será ese espíritu que se ha ido a meter en tu cuerpo, en esta vida, en esta ciudad, en este país? Con esa familia, con esos amigos. Pero en todo caso me hace bien recordar que solo soy/somos/ un espíritu que se ha venido a vivir en este tiempo/espacio/geografía/cuerpo, Y lo único real, maravilloso, es el encuentro con seres que habitan tu sonido visceral/musical.

  (Diario de LuzMa)

                                                             Foto del instante de LMS.


martes, 24 de noviembre de 2015

Misterios de la fotografía: Hilván invisible

 -clic- DEL INSTANTE y - el hilván invisible

Entro a la tienda "Madre Natura"  y me encuentro en primer plano la foto de una Madre India que llama toda mi atención!

Muy apurada, un taxi me espera, voy a lo previsto: comprar mi Shampoo de Hierbas. Pero no no puedo irme así nomás: tengo que volver a mirar la FOTO, entonces me detengo, -al diablo con el taxi-, saco el celular y Clic, Clic.

Sucede a veces... que en la luna del marco de la foto se ve reflejada otra imágen como una realidad paralela: como una segunda voz: o como la vida misma de la foto. 
Voy a regresar a ese lugar!   Aunque ya una sabe que lo pasa en un instante solo pasa en "ese" instante.











 



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Y porque soy un espíritu metido en este cuerpo..





Fotografía de Luz Maria Sarria



miércoles, 25 de enero de 2012

BorDer Line



ESTE TEXTO CONTRADICTORIO NACE DE UNA LUCHA CUERPO A CUERPO



He tenido el privilegio de reconocer que es celosa la palabra y que tienen ropa sucia los poemas. Soy testigo del escondite de las páginas, he tenido que llorar ante una palabra y pedirle su discurso. ¿Pero cómo, cómo devolverla al entusiasmo? He visto sus trazos de belleza con dolor. Yo EXTRAÑO el vientre de mi abuela donde podía hablar sin sus demandas. ¿No se puede diversificar el amor? ¿Acaso es la única flor viva que conozco? He visto a la poesía querer agacharse y tocar mis oídos y mi olfato cuando justamente estaba haciendo el amor. He visto su fidelidad y de mis manos sale sangre secreta, peces irritados y animales abocados a su eterna conciencia.

Pero no voy a gritarle a un vigilante, ni le voy a tirar piedras a un verso; yo quiero que se conjuren el barro y el dictado, quiero arar y oír, quiero levantar la cabeza y oler, yo voy a llevar mi animal al río para que se calme.

Yo se que LA POESÍA podría bien ser una viuda con sus misterios dolorosos y gozosos, y al abrir la puerta conozco su incansable necesidad, para que nos extingamos en un solo poema. Conozco su apretón de manos, su aprobación y su benevolencia, pero ella espera como toda abeja reina a sus esclavos chupándoles la sangre. Yo sé que se humilla y no le creo, yo sé que me engrandece y no le creo, conozco sus trampas y una vida y otra. La poesía tiene luz; ¿será otra? Tiene resonancia; ¿será otra? La poesía ama: su poema.

Y ME DESPIDO DEL ÁNGEL negro de alas blancas y sumisas, me despido de la segunda guerra fantasmal sin mirar atrás, y yo me miro sospechando, dejándome tocar las piernas sin quejarme, atada a su melodía, a su celosa respiración, a su “te lo ruego” disfrazada de nenúfar.

Yo no sé si DEJÉ LA POESÍA por un rostro caliente que se arrimó a mi cama, un abrigo también abre hacia un paisaje y la poesía está exenta del placer y sólo la poseen los siglos.  Yo no sé si abandoné la poesía porque me pareció un prendedor animado, un subtítulo de la realidad o tal vez al acurrucarse como perros hay una infidelidad insoportable. La poesía me parecía una palabra sin escolta, un animal sin comida y sin gota de agua, yo quería conocer el fondo y no la brevedad, yo quería texturas y la escultura de la palabra, no retratos imperecederos, yo esperaba un aviso vivo como la música y no lo que envejece sin piedad, y no será la primera vez que un trozo de carne colgado de un hilo invisible reclame.

Porque vi LA SORDERA y la ALEGRÍA de los usurpadores del pan, decidí situar mi desprecio en el lugar más cristalino, y el único que conozco tan erróneo como justo era el silencio. Estaba tan desprestigiada la poesía que la traté como a un recluso, le di un pan ajeno donde nada se transforma, le hablé de lo bello de las lenguas atadas, le hablé del sudor desorbitante de su alondra. Al describirla ENSAYO SU SOMBRA, ya que no quiero entrar en su cuarto, ni tocar su silla ni su mesa ni al eclipsado secretario con quien hablé de mi implacable, lacerado, corazón.

Así decidí convertirme en un defecto verdadero. Me volví un órgano genital como en los viejos días, cogí una edad cualquiera y la desempolvé. Si dejé la poesía era por su peligro; quería mayor unidad y no fuentes soñolientas, y además al despedirme le dedico todos mis poemas, me enorgullezco al dar algo con tanto afecto, y mis versos de intimidad los reconozco –pero la poesía enferma del perfil- y ahora que busco detrás de estas líneas erróneas, en la mirada de la máquina, desde este lugar donde yo oscilo y respiro: un deseo exlusivo de tres pétalos, donde cabe desear, pensar, besar, el anverso y el reverso donde más me imprimo y me impregno. Acomodada donde estoy en un lunar de su ingle, tengo el secreto y el desorden del mundo como en un claustro los rezos.

No debo decir que la tarea de llamar a las cosas y nombrarlas haya terminado todavía. Se fondean mis entrañas sin convicción, son las tres de la madrugada siempre para mí, veo la luz y la conciencia y no sé si debemos tomar vino o roernos.



Texto del libro de poesía "SEÑALES QUE SE ELIGEN" Lima, 1988.
Ed. Antares, Artes y Letras
Autora: LMSarria